EL COLISEO
El estadio del Coliseo de Roma es con diferencia una de las atracciones turísticas más populares del país. No sólo porque es una estructura increíble que fue construida bajo circunstancias relativamente primitivas, sino también porque fue el centro de entretenimiento básico de la Antigua Roma durante más de 450 años, y una parte esencial del marco social y económico de esta sociedad antigua. ¡Es asombroso cómo han cambiado los tiempos en cómo la sociedad rechaza lo que antes se consideraba como fuente de entretenimientos público!
Dentro del Coliseo, se celebraban muchos combates de gladiadores brutales y sangrientos, además de violentas luchas de hombres contra bestias, delante de multitudes de hasta 50.000 espectadores. Los juegos más largos festejados en el estadio tuvieron lugar en la inauguración del mismo en el año 80 d.C. Los juegos duraron 100 días, con un resultado de 9.000 gladiadores muertos y la muerte de 5.000 animales.
Además de los gladiadores profesionales que luchaban aquí hasta la muerte, muchos criminales eran castigados forzándoles a entrar en la plaza, y luchando con apenas ninguna posibilidad de sobrevivir a sus oponentes.
El hecho de que el Coliseo todavía se tenga en pie es de por sí asombroso, ya que fue dañado por varios terremotos violentos a lo largo de su vida, lo que produjo su abandono después de la caída del Imperio Romano. Más tarde fue utilizado como cantera de piedras que fueron empleadas para construir el Palazzo Venezia, entre otras estructuras de Roma.
En la actualidad, la estructura se tiene en alta estima ya que es un icono del poder de Roma durante su pasado remoto. Los proyectos modernos de restauración ya no se dedican a la renovación completa del estadio, sino más bien a protegerlo de su decadencia.
Se requiere un poco de imaginación para concebir el estadio completo tal y como era en tiempos antiguos, lleno de espectadores sedientos de sangre, animales exóticos importados de todos los rincones del planeta, y los atletas de élite más importantes de Roma ¡listos para la batalla! Pero a pesar de esto, todo aquél que viene a Roma debería visitar esta increíble estructura, ¡no te decepcionará!
El Coliseo está abierto todos los días del año excepto el Día de Navidad y el Día de Año Nuevo. Abre a las 9:00 a.m. durante todo el año aunque la hora de cierre varía según la temporada, pudiendo cerrar desde las 4:30 p.m. hasta las 7:30 p.m. Los niños menores de seis años entran gratis y la entrada de adulto cuesta 8 euros.
Algunos visitantes puede que no le encuentren mucho sentido a hacer cola durante horas (como suele ocurrir en la época turística punta) sólo para mirar “ruinas”, pero la excitación de estar dentro de una estructura tan fantásticamente imponente que data de una época tan antigua como el año 72 d.C. es una experiencia que todo el mundo debería vivir al menos una vez en la vida.
EL PANTEÓN
El Panteón es el ejemplo más completo y mejor preservado de la arquitectura romana que todavía sigue en pie. Esta estructura fue en sus tiempos un templo dedicado a los dioses de la Antigua Roma, aunque siglos más tarde, alrededor del año 609 d.C., fue consagrado como un lugar de culto de la fe cristiana, al que los cristianos siguen acudiendo hoy en día.
Fue el primer templo pagano de Roma que se convirtió al Cristianismo. A consecuencia de esto se llevaron a cabo muchas modificaciones en el edificio original, que produjo como resultado una mezcla interesante y electrizante de estilos arquitectónicos y detalles decorativos intricados, especialmente en el interior.
La construcción del edificio original empezó en el año 27 a.C. con Marco Agripino, en conmemoración de la victoria de Actio sobre Antonio y Cleopatra, aunque más tarde fue destruido por un incendio en el año 80 d.C.
La construcción del edificio que se erige en la actualidad comenzó con Adriano alrededor del año 125 d.C. para sustituir a la estructura destruida, convirtiéndose en uno de los edificios más elaborados e impresionantes de su tiempo. Hasta el siglo XX, fue la estructura de cemento más grande del mundo y su elaborada cúpula fue la inspiración de la Basílica de San Pedro, de Miguel Ángel.
Aparte de sus características decorativas tan ornamentadas, el edificio es famoso por su espléndida representación de componentes arquitectónicos, como la cúpula, que tiene 43.2 metros de alto y sus muros 7.5 metros de ancho, la suave pendiente del suelo para permitir el drenaje efectivo del agua de lluvia sin dañar los cimientos, y las puertas originales de bronce que pesan 20 toneladas cada una.
Dentro del panteón hay muchas tumbas importantes, como la del artista Rafael, la del Rey Víctor Manuel II, que fue el primer rey en reinar sobre una Italia unida, y la de su sucesor Humberto I.
El Panteón está abierto de lunes a sábado desde las 8:30 a.m. hasta las 7:30 p.m., y el domingo de 9:00 a.m. a 6:00 p.m., aunque cierra los días de Navidad y Año Nuevo. El 1 de mayo la entrada es gratuita.
FORO ROMANO
Aunque lo que queda del Foro Romano no representa ni siquiera una pequeña fracción del antiguo prestigio que disfrutaba en épocas más antiguas, es un lugar interesante para una visita y para obtener una mejor comprensión del gobierno y la administración del Imperio Romano en la antigüedad.
El foro era el centro político, ciudadano, religioso y económico de Roma. Gracias a su expansión en distintos momentos históricos, el complejo está compuesto por una gran variedad de estructuras como templos, mercados, tabernas, iglesias, juzgados y senados así como de bonitos monumentos que marcan los hechos importantes de los personajes y la historia de Roma. Aunque muchos de estos lugares se encuentran hoy en ruinas, la historia de estas maravillas antiguas es lo que convierte a este lugar en una visita tan fascinante.
Las estructuras mejor conservadas son el Arco de Tito y el Arco de Séptimo, que poseen unos detalles decorativos muy intricados. El Templo de Julio César es uno de los lugares más interesantes ya que marca el lugar de su cremación, donde Marco Antonio ofreció su famoso discurso en su honor durante el funeral, y que se ha hecho famoso gracias a la obra de William Shakespeare “Julio César”.
La entrada al lugar es gratuita, aunque te recomendamos que alquiles una audio guía en la entrada (alrededor de 4 euros) para que puedas conocer mejor cada parte del complejo y su significado en la sociedad antigua. Está abierto desde las 8:30 a.m. Cerrado los días de Navidad y Año Nuevo. ¡Acude pronto para evitar las multitudes de buses turísticos que llegarán inevitablemente!
LA FONTANA DE TREVI
Considerada por muchos como la fuente más bella de toda Europa, la Fontana de Trevi es una impresionante obra maestra arquitectónica de 25.9 metros de alto por 19.8 metros de ancho. Es una pieza decorada espléndidamente, y situada en el extremo de un antiguo acueducto que fue construido en el año 19 a.C. para transportar agua de un río situado a unos 20 kms de distancia del centro de la ciudad.
En el centro de la escena se encuentra Neptuno, dios del mar, conduciendo un carro gigantesco en forma de concha, y tirado por dos caballos de mar, cada uno de ellos escoltado por un tritón. Uno de los caballos es tranquilo y sereno, y el otro es salvaje y desobediente, representando el humor cambiante del mar en sí.
Encima de estas esculturas está el bajo relieve que representa la leyenda de Agripa, quien condujo a un ejército de soldados sedientos hasta una abundante fuente de agua, salvándolos de una muerte segura.
La leyenda cuenta que si lanzas una moneda a la fuente, seguro que volverás a Roma. Cada día se tiran miles de euros a la fuente y son recogidos por la noche para apartar a los ladrones. Si tienes la ocasión, visita la fuente de noche, cuando está totalmente iluminada. Realmente un lugar magnífico.
LA ESCALINATA DE ESPAÑA DE LA PLAZA DE ESPAÑA
Una plaza concurrida y animada, y un sitio de encuentro muy popular: la Plaza de España es conocida por su Escalinata de España, que comunica la plaza con una iglesia – Trinità dei Monti, construida en 1502.
Vale la pena el esfuerzo de ascender la escalinata (138 escalones) para ver la plaza desde lo alto, aunque debes darte prisa porque en verano se abarrota rápidamente de ávidos turistas. En ciertas épocas del año, las escaleras se inundan de mercados de flores recién cortadas, y en Mayo, los escalones están adornados con macetas de azaleas celebrando la llegada de la primavera.
Además de la escalera, esta misma plaza tiene una bonita fuente de estilo Barroco en forma de barca - La Fontana de la Barcaccia, construida por Gian Lorenzo Bernini. Aquí también encontrarás la casa del poeta inglés John Keats, que ahora se ha convertido en un interesante museo dedicado a objetos conservados de la generación romántica inglesa.
Muchas de las boutiques de moda exclusiva de Roma se pueden encontrar en las calles aledañas a la plaza, ¡lo que la convierte en un gran destino turístico para los amantes de la historia y los adictos a las compras!
CIUDAD DEL VATICANO
Ciudad del Vaticano es una pequeña ciudad-estado (unas 44 hectáreas) de soberanía independiente con una población de algo más de 1.000 residentes, que está gobernada separadamente del resto de Italia, y encabezada por el Papa, u Obispo de Roma, bajo la religión Católica Romana. El Papa actual, Josef Ratzinger, también conocido como Benedicto XVI, fue elegido en abril de 2005.
Algunos consejos para planear tu visita a Ciudad del Vaticano:
1. El Vaticano alberga algunos de los símbolos más importantes de la Fe Cristiana, como la Basílica de San Pedro, la Capilla Sixtina o los Museos del Vaticano. Muchas de las atracciones que te gustaría visitar también están en lo alto de la lista de los demás turistas, así que prepárate para soportar largas horas de cola.
2. Para poder disfrutar de una asistencia sin estrés y libre de colas, lo mejor es organizar una visita guiada por las principales atracciones del Vaticano. Estas visitas tienen dos opciones: por atracción o con un pase de todo incluido, y cuentan con unos precios razonables. Para el pase de todo incluido no esperes pagar menos de 20 euros.
Ponte en contacto con la Oficina Turística del Vaticano o visita la Página Web Oficial para más información acerca de las visitas. Es recomendable reservar con antelación a través de la página web si vas a visitar el lugar durante la época turística:
http://mv.vatican.va/3_EN/pages/MV_Home.html
3. Lleva zapatos cómodos para caminar, un sombrero y mucha agua. Se te denegará la entrada si vas vestido de forma inadecuada: Deberías cubrirte los brazos, y las piernas hasta las rodillas.
4. Muy importante: Se conoce la presencia de carteristas en esta zona, así que ¡no desatiendas tus pertenencias en ningún momento!
PLAZA DE SAN PEDRO
La Plaza de San Pedro es una enorme plaza que sirve de entrada a Ciudad del Vaticano, situada justo en frente de la Basílica de San Pedro, donde la gente se reúne los miércoles por la mañana para oír un discurso pronunciado por el Papa. La plaza tiene capacidad para unas 300.000 personas.
En el centro de la plaza se erige un obelisco de granito rojo de 25.5 metros de alto, que data del siglo XIII. Fue transportado a Roma desde Egipto como un regalo del Emperador Calígula. Originalmente se estableció en el lado sur de la Basílica pero más tarde, en 1586, fue colocado en su lugar actual.
La plaza está rodeada por dos conjuntos de columnatas semicirculares colocadas una enfrente de la otra, cada una con cuatro filas de columnas, haciendo un total de 284 columnas. En lo alto de cada columnata están las 96 estatuas representativas de santos y mártires.
BASÍLICA DE SAN PEDRO
Una de las Catedrales más imponentes, importantes y bellas del mundo con capacidad para 60.000 personas, esta Basílica es uno de los lugares de culto más celebrados del mundo.
La basílica cogió su nombre de San Pedro, uno de los doce apóstoles de Jesús, quien también fue el primer Papa de Roma. Su tumba se encuentra en el interior, bajo el altar principal. Debajo de la Basílica, en la cripta, yacen las tumbas de antiguos Papas, Santos y miembros de la realeza que profesaban un sentimiento profundo hacia la fe cristiana. ¡Se estima que existen un total de 100 tumbas!
La estructura que puedes ver hoy en día no es la de la primera Basílica que fue construida en el lugar. La primera fue construida bajo el mandato del Emperador Constantino. El cuerpo de San Pedro, que originalmente fue enterrado en la Colina del Vaticano, convirtió el lugar en un símbolo religioso y contribuyó al dominio físico de la iglesia sobre el paisaje circundante. Era el lugar perfecto para el culto.
La basílica original fue terminada en el año 349 d.C., donde permaneció hasta mitad del siglo XV, cuando Nicolás V ordenó la restauración y ampliación del emplazamiento original. La mayor parte de su estructura original fue derribada para permitir un nuevo espacio a las futuras renovaciones, aunque varios retrasos por motivos diversos hicieron que hasta 1506 no se colocara la primera piedra de lo que se iba a convertir en el edificio más importante de la fe Cristiana.
La Cúpula de la Basílica domina el contorno de edificios de Roma, y fue diseñada por el famoso artista italiano Miguel Ángel, que se convirtió en el arquitecto en jefe de la expansión de la Basílica en 1546.
Hasta hace poco, era la cúpula más grande del mundo, con 42 metros de diámetro por 138 metros de alto. Los visitantes deben pagar para subir en ascensor o por las escaleras (esta última opción es un poco más económica) para disfrutar de una vista sin obstáculos de Roma. El esfuerzo y el coste valen la pena, es especial porque la entrada a la Basílica misma es gratuita.
Los asistentes se pueden encontrar sobrecogidos por la visión de la opulencia y los detalles intricados del interior. Realmente es un testimonio del poder y la riqueza de la Iglesia durante el siglo XVI. Cuenta con incontables esculturas, columnas, grabados y otros monumentos construidos con materiales como mármol, oro e incluso marfil. Puede que necesites realizar varias visitas antes de que sientas que has visto todo lo que hay que ver dentro de este magnífico edificio.
Puedes alquilar una audio-guía en la entrada, que está abierta desde las 7:00 a.m. todos los días. Recuerda que este es un lugar de culto, así que no hables en voz alta y sé respetuoso con los que vienen a la Basílica a rezar.
LA CAPILLA SIXTINA
La Capilla Sixtina está situada dentro del Palacio Apostólico, que también es la residencia oficial del Papa. Celebró su primera misa en 1483 para la Fiesta de la Asunción. En esta ceremonia, la capilla fue dedicada a la Virgen María. La capilla también es el lugar donde se reúne el cónclave papal, y desde donde eligen a un nuevo Papa en el caso de la muerte del Papa presidencial.
La capilla está decorada ampulosamente, y contiene muchos ejemplos del refinado arte del alto Renacimiento, cuyo símbolo más notable es el famoso techo de bóveda pintando por el legendario artista Miguel Ángel entre 1508 y 1512. El Papa Julio II le encargó el trabajo: para él construyó un andamio especial que le permitía alcanzar la parte más alta del techo sin dañar las paredes u otros elementos del interior.
Durante la preparación del techo, antes de que comenzara la fase de pintura, Miguel Ángel y uno de sus ayudantes, Jacobo Torni, inventaron un yeso con una fórmula especial resistente al moho, que crecía más fácilmente cuanto más tiempo tardara en secarse la pintura. Debido a que a Miguel Ángel le gustaba pintar mientras el yeso aún estaba húmedo, el moho era un problema potencialmente grande. Si no se trataba, se hubiera comido la pintura, destrozándola finalmente. La fórmula de yeso resistente al moho que inventaron para este proyecto todavía se utiliza en nuestros días.
La mayoría de la gente no sabe que, en la época en que fue pintada, Miguel Ángel utilizó colores brillantes y vibrantes para que los detalles pudieran ser observados fácilmente desde el suelo de la bóveda. Los colores originales de su trabajo fueron perdiendo intensidad con los años, hasta que recientemente tuvo lugar un trabajoso proceso de renovación que duró diez años, desde 1984 hasta 1994, antes de que la capilla volviera a abrir sus puertas al público.
Los motivos por los que este proceso duró tanto tiempo (¡diez años para volver a pintar lo que le costó cuatro a Miguel Ángel en un principio!) fueron el sumo cuidado que se empleó en la conservación de la técnica utilizada por Miguel Ángel, para producir un resultado lo más parecido posible al acabado original. Mientras que algunos piensan que este proceso de restauración quitó la magia de los brochazos del maestro mismo, no olvides que la versión restaurada quedó como hubiera resultado cuando fue acabada por primera vez – como Miguel Ángel quería que la gente lo viera.
Además del techo de la bóveda, Miguel Ángel también pintó un gran número de frescos dentro de la capilla, ilustrando escenas bíblicas como Adán y Eva, el Gran Diluvio y el Día del Juicio Final.
Acompañando a la obra de Miguel Ángel, la capilla alberga otras preciosas obras de arte que incluyen frescos de Botacelli, Perugino y Rossellini. Rafael también creó una serie de tapices para colgar en la capilla durante las ceremonias, ilustrando escenas de San Pedro y San Pablo, así como representaciones de los Doce Apóstoles. Muchos de estos tapices fueron robados de la capilla y ahora están esparcidos por toda Europa.
Se entra a la Capilla Sixtina a través del Museo del Vaticano, que cobra 13 euros por entrada u 8 euros por entradas de concesión. Vale la pena pagar 20 euros más o menos para asistir a una visita guiada. No sólo apreciarás con mayor plenitud el contenido del museo sino que también te evitarás las largas colas que se forman para entrar.